Estimado detective,
Las campanadas de noviembre han sonado con el superestreno: Harry Potter y las reliquias de la muerte I. Alta recaudación anunciada y lleno el día del estreno, aunque no como otros años. Con comprar las entradas en la mañana del viernes era suficiente para tener dos buenos asientos en la sesión prime time en las mejores salas.
Mucho se esperaba de esta última entrega cinematográfica de la saga, que cierra un ciclo seguido por ávidos fans en todo el mundo. Y la sensación fue buena, pese a la evidencia de que el film fue estirado para obtener un x2 en la recaudación. Una lástima, porque hubiera sido una oportunidad para retratar en dos películas fielmente el último de los libros de la saga, pero igual el contenido no daba para más…
El inicio es trepidante, te mete en la historia rápidamente, en una llamada a la emotividad de los espectadores. Repite como director David Yates, que retrata a unos personajes que han entrado en la fase adulta y por ello, la narrativa se desarrolla lejos de Howards, multiplicando las posibilidades de los escenarios en un claro alarde de alto presupuesto.
Las actuaciones de Radcliffe, Watson y Grint se han perfeccionado con el tiempo y hasta tienen escenas del más alto nivel, especialmente las protagonizadas por la maga Granger. Sublimes las interpretaciones de los más maduros, como Ralph Finnes y Helena Boham Carter.
Tras la muerte de Dumbledore, la trama se basa en el obligado recorrido errante de los tres amigos Harry, Ron y Hermione, después de que Lord Voldemort haya logrado expandir su reinado al mundo mágico. Gracias al testamento de Dumbledore, que deja las llamadas reliquias de la muerte a los tres amigos, pueden emprender la peligrosa aventura para encontrar los Horrocruxes (objetos que contienen los fragmentos del alma del Señor Tenebroso) para derrotar al señor tenebroso.
Aún así, como le avanzaba, el ritmo decrece a medida que transcurre la historia, dejando una agria sensación de estiramiento de metraje. Una pena.
Espero su respuesta, como siempre, con pasión y locura.
Suya siempre,
Madame Olenska
Tags: Harry Potter, reliquias de la muerte, Radcliffe, Watson y Grint