Querido detective,
Estoy en sequía de contenidos, la cartelera no me llena. Me anuncian noticias de futuros estrenos basados en el rescate de grandes clásicos, ahora en 3D, como por ejemplo “La Guerra de las Galaxias”…
Qué falta de originalidad, qué aburrimiento…
Y en este vacío me hallaba, cuando me entra el rodaje de nuestra serie ahora más taquillera: Águila Roja. El Robin Hood a la castellana ha logrado convencer a la audiencia y mi curiosidad cinéfila no pudo dejar pasar la ocasión para conocer de primera mano lo que ofrece esta serie de aventuras española.
Lo primero que me gustó es que se alejara del típico cliché de serie vasta y de chiste fácil que parece que se ha implantado en las parrillas de la televisión. No me malinterprete, yo crecí con Médico de Familia, Farmacia de Guardia y Periodistas. Este esquema se ha repetido una y otra vez desde entonces y desde antes, con series tan míticas como Verano Azul.
Y volvemos a la falta de originalidad, qué aburrimiento…
No obstante, Águila Roja ha cambiado de registro. Aunque cae con demasiada facilidad de las historias moñas, de líos dramáticos y escenas lacrimógenas, en base es un relato de aventura que narra de un personaje con doble vida: el maestro Gonzalo durante el día y el Águila Roja durante la noche (David Janer). La única diferencia entre ambas identidades es que la primera actúa de forma pacífica para conseguir sus objetivos, mientras que la segunda se sirve de una máscara para emplear la violencia para que se haga justicia.
Y mientras la villa de Madrid se ve amparada por un héroe que vela por sus derechos y su seguridad, Águila Roja busca sus orígenes pista a pista, acompañado de su Sancho Panza particular: Sátur (Javier Gutiérrez). En su búsqueda tendrá también un fiel perseguidor, Francis Lorenzo (El Comisario) y dos damiselas que le darán muchos disgustos La Marquesa de Santillana (La Marquesa) y Margarita (Inma Cuesta). Así, la serie mezcla historias de nobleza, amoríos y pueblo llano, todo ello ambientado en la España del siglo XVII.
El resultado ha sido asombroso: dos temporadas de máxima audiencia y una tercera que ha empezado con los mismos picos. Y como no, con el éxito, ha dado el salto a la gran pantalla, que esperamos para la primavera de 2011, con un presupuesto de más de 6 millones de euros.
Prometen más aventuras, una historia de amor e intrigas palaciegas. Y como fondo, Águila Roja tendrá que salvar al Reino de España de un peligroso complot internacional. Ojo, que cuenta con el debut cinematográfico de Martina Klein, eso seguro que le gustará detective.
Bueno, pues después de estas disertaciones, le comento que tengo ganas de ver Buried (Enterrado), que se estrena este fin de semana y que viene con muy buena crítica.
Por cierto, que ya tenemos las candidatas que ha enviado España a los Oscar. Me recomendó usted mismo Celda 211… querido mío: Volvemos a la falta de originalidad, qué aburrimiento… caí en el más profundo de los sueños con esta película sin ritmo, predecible y absurda…
Ahí le entrego algo de carnaza para atacarme, por si está usted voraz…
Suya siempre,
Madame Olenska
Tags: Aguila Roja, pelicula, Celda 211