miércoles, 14 de julio de 2010
Publicado por MadameOlenska @ 19:15
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Querido mío,

A esta madame el médico le tiene terminantemente prohibido el consumo de historietas pasionales, lejanas e imposibles. A ello, se debe mi ausencia de estos últimos días. En su lugar, he sustituido Eclipse por el mundial y me he dado a los placeres terrenales, reales y posibles. Así, Madame Olenska se dejó ver en la Cibeles y en el escenario de la Plaza del Rey… pero guárdeme el secreto, no quiero que mi doctor considere agresivo para mi salud tanto brindar por el poderío del fútbol español.

Espero que esta carta no le asombre tanto como mi anterior misiva. Tómese su tiempo para responder, no hace falta que sea usted impetuoso en sus acciones, ya se sabe que las decisiones en caliente no siempre son las más acertadas.

Imagino que entenderá que los fans de la saga Crepúsculo no esperan un cine de altas cimas, sino más bien de altas temperaturas, como el verano que nos acompaña. No me siento eclipsada por mi, como bien dice, sentimiento de pasión que me embarga como fan. Pues bien, le digo que no me crea tan inconsciente. Veo los defectos de la saga, pero también agradezco el interés de su productora por mejorar en cada entrega. Entienda que el primer film estaba reservado al circuito de serie B estadounidenses. Me atrae el ritmo lento de la saga (en consonancia con el paisaje gris en el que viven) y me gustan sus actuaciones no sobreactuadas. Como ve, yo no tuve suficiente con elfos de El Señor de los Anillos o, ¿acaso no fueron excelentes las interpretaciones de Cate Blanchett o Hugo Weaving? Ni qué decir tiene que el galán de la saga fue Orlando Bloom, mal que le pese...

Pero cambiemos de película, que no de temática. Hoy le traigo “Shrek 4, felices para siempre”, la última de una saga dedicada a romper y burlarse de todos los clichés de belleza y romanticismo que sufre el cine.

De tanta perfección es de lo que se cansa Shrek, que se ve querido por su pueblo y sus amigos. El hartazgo de no ser un verdadero ogro le llevará a tomar una de las peores decisiones de su vida, engañado por el malévolo mago Rumpelstiltskin. Así que de la noche a la mañana pierde todo aquello que tenía (y no valoraba) y sólo dispone de 24 horas para recuperarlo… Querido, ésta es otra historia más vista que el TBO. Rumpelstiltskin bien podría ser el fantasma del Cuento de Navidad de Charles Dickens.

La película a mi gusto ha sido estirada para compensar el precio de la entrada, pero en general es entretenida. Incorpora personajes originales como al mismo Rumpelstiltskin (tiene pelucas para sus diferentes estados de ánimo) y nos deja ver el devenir de algunos de los animados que ya conocemos. El gato sin duda tiene el mejor papel.

Lamentablemente, Shrek 4 finaliza una saga cayendo en los mismos clichés que tanto ha criticado, pero bueno, no me engañaré detective: un mal final haría llorar a muchos niños de un cine para todos los públicos…

Siempre suya y más enamorada que nunca,

Madame Olenska

Pd. Me pide que le diga que le comente los trucos que puede aprender de Edward Cullen... No caeré en su trampa malintencionada, pero le puedo decir que puede empezar por enseñarle a su chica el mundo desde la copa más alta del bosque…

 

 


Tags: Shrek 4, Eclipse

Comentarios
Publicado por Detective_en_paro
jueves, 15 de julio de 2010 | 9:21

Querida mía, muy pronto responderé su carta sobre Shrek, pero antes no se me pasa contestarla. Yo enseño a las mujeres el mundo desde la copa más llena del bar. Siempre suyo.